¿QUÉ ES EL BIOGÁS?

El biogás producido por fermentación de la biomasa se utiliza en todo el mundo de diferentes maneras para el suministro de energía: por medio de la combustión en las centrales de cogeneración para generar electricidad utilizando el calor residual (producción combinada de calor y electricidad, llamada cogeneración), como biometano para la alimentación a una red de gas natural tras el tratamiento adecuado del biogás, como combustible en los vehículos accionados con gas natural o directamente para cocinar.

Las empresas alemanas de la industria de biogás son líderes tecnológicos y de mercado gracias a sus productos y servicios de alta calidad, así como a su larga experiencia

Desde el punto de vista económico, su beneficio se presenta en transformar los residuos orgánicos de los habitantes en materia prima para la obtención de gas.

ENERGÍAS ALTERNATIVAS

Si hablamos de energías alternativas, el biogás seguramente es una de las menos conocidas, sin embargo puede resolver varios aspectos ambientales y económicos, sobre todo en lugares donde no llegan las redes de gas.

Este combustible se produce por la descomposición natural de la materia orgánica en ausencia de oxígeno, con la ayuda de biodigestores. Está compuesto por gas metano en proporciones de 50% a 75%, dióxido de carbono hasta 25% y un 1% de otros gases.

El gas metano no se libera al ambiente sino que se convierte en un recurso, por lo tanto este combustible se presenta como una alternativa sustentable al gas tradicional que consumimos a diario y -desde el punto de vista ambiental- es mucho más amigable.

¿QUE SON LOS BIODIGESTORES?

Los biodigestores son contenedores cerrados donde se coloca materia orgánica mezclada con agua (en proporciones de 5% a 10% de orgánicos y 95% a 90% de agua) y donde se favorecen las condiciones para que las bacterias puedan realizar el proceso de descomposición en ausencia de oxígeno (anaeróbica) de forma eficiente y segura. Estas condiciones son: control de temperatura, acidez, agitación y presión de gases.

Existen varias tecnologías de biodigestores que van desde los más económicos, simples y de baja eficiencia, hasta los altamente tecnológicos y avanzados con sistemas de automatización y sensores, con inversiones necesarias de cientos de miles de dólares, generalmente utilizados a nivel industrial para el procesamiento de efluentes de la actividad agrícola y ganadera.